Había una vez una familia de monos, muchos monos, padres, abuelos, hijos, primos, que vivían al lado de una laguna.
Una noche salió la luna y a que no saben que pasó? Se cayó a la laguna.
Los monos dijeron:-Oh no! ¿Qué vamos a hacer ahora¿ ¡Hay que ayudar a la luna a que suba hasta el cielo¡
Pero la luna no se había caído, sólo era el reflejo.
Los monos, se les ocurrió una idea para levantar a la luna, hacer una cadena de monos. Un mono agarró la luna, y el otro mono agarró con sus manos su cola y así fueron armando toda la cadena, de monos.
Un mono sabio, el más sabio de todos fue a tocar la luna. Cuando la tocó vio que no era la luna sino su reflejo. Y el mono sabio, el más viejo de todos, dijo:- No es la luna, es su reflejo. Y todos los monos se rieron.
Hasta que un mono fue a tocar la luna y de pronto todos los monos fueron a tocarla y ahí se dieron cuenta que era sólo su reflejo.
Y desde ese día todos los monos vivieron felices para siempre.
Fin
(dictado por Mora de un tirón, hoy 5 de febrero de 2007, ésta es su versión de un cuento que le hemos leído)
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