Yo tenia un caballito muy lindo que siempre lo cuidaba mucho y una vez que fui al campo no estaba. Mama se puso muy preocupada y mi papa lloró hasta la noche. Yo estaba muy triste, muy triste, tenia ganas de jugar con ella, era una caballita, por supuesto. Tenia un cumpleaños y no podia ir de lo triste que estaba. Papa tuvo que ir llorando al cumpleaños y mama no queria entrar a la fiesta de lo triste que estaba. Yo no queria entrar. Le tuve que decir a la cumpleañera que se me perdió el caballo y me tuve que ir sin festejar el cumpleaños. Y yo tuve que salir de ahí. Y yo no quería entrar. Estaba triste como un gallo. No queria entrar para nada, le decia a mis padres. Estaba triste en serio. Mis papas querian encontrarla. Pero una vez habia todos caballos llenos de barro. Y habia uno que era igualito al mio que me miraba y saltaba por todos lados. Y yo vi la marca porque hace muchos en esas epocas los caballos tenian marcas para que sus dueños se supieran que eran de ellos.
29 de Septiembre de 2005
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